2.4.13

Vacío34, y abril

Una batería, un bajo y un saxo.
La cosa es así: agarrarse a cualquier COSA que se presente dispuesta a ser percibida, a ser sentida, asida, practicada y revolucionada.

[...]

Exceso de impresión e impresos sobre lo que intervenimos: ya estamos dentro. Ahora: confabulamos. Conspiramos, subvertimos, maquinamos (nos encanta la máquina), tramamos, intrigamos, nos conchabamos y nos insurreccionamos

y reventamos.

[...]

That's the point. Y llegar a este punto para darle la vuelta a todo. Hace falta valor para querer caer en la trampa. Arrojo viene de arrojar; tirar algo, arrojarse, tirarse todo entero. El miedo no existe. Emociones explicadas por otros afectos. El miedo se lo inventó alguien para que tengas a qué temer. Maravíllate, pero no te ilusiones. Párate, pero no para temer.

[...]

Precisamos del vacío para entregar el relleno.
Porque aquí nos mezclamos, nos rozamos y nos desgastamos.

Porque si no es para usarte, entre tú y los demás, no sabemos para qué te quieres.

Vacío34, y marzo

Para vivir sin molestia. Para oír el hel
icóptero en tu c
iudad y pensar que la cosa no va cont
igo. Pues en Ramala t
iran p
iedras cuando suena. Y no son pobrec
itos.

Ni aunque el estruendo interrumpa el discurso.

1.4.13

ABC, Bebe

Desordenando mi vida encuentro el orden que no tenía y camino campo a través..


1 de abril y la técnica.

28.3.13

El abrazo de los peces, Chema Rodríguez

Cierra tus ojos y tápate los oídos. Imagina el mundo, tu mundo, sin esos dos sentidos. Imagina un atardecer, una canción o un beso. Los sordociegos pueden hacerlo, pueden soñar un atardecer, sentir una canción o un beso con una intensidad difícil de concebir para nosotros. Tienen esa capacidad y, además, cuentan chistes, tocan el bajo y se comunican con Ganímedes. El Abrazo de los Peces es un viaje iniciático a las profundidades abismales de la sordoceguera.


El abrazo de los peces, una extraña especie de pez abisal que se relaciona con la superficie

26.3.13

Caótica Ana, Julio Medem

Esta columna es dórica,
Y yo soy griega.

23.33.

Tú cantabas con significado, llorabas a los cuatro vientos la sangre de la boca y la mierda de su cara. Sabías que habías dado con la historia, recuperando lo que tanto y siempre habías echado de menos. Andabas, siendo observada, por las calles –pero con la cabeza bien alta, pero con la cabeza bien alta. El agua aparecía con tu cuerpo, flotabas, con el pelo largo, encontrando tu sentido. Salvaste y creaste. Amaste y sufriste. Pero te recuperaste.

7.3.13

El hombre sentimental, Javier Marías

Qué cansado es querer, pensé. Afanarse, proyectar, ambicionar, no poder contentarse con la perseverancia y la inmovilidad. Qué cansado es lo concreto, pensé, lo que no tiene más remedio que tener contenido. Qué cansado también lo que aún ha de ser. He luchado demasiado durante mi vida por cosas imperiosas. Llevo camino de triunfar en cuanto me lo he propuesto, y cada mañana, al mirarme detenidamente en el espejo para descubrir los cambios, me cercioro de que llevo el triunfo pintado en el rostro. Pero ahora estoy empezando a cosechar, a no tener que luchar tanto, comprendo que ya he encajado en la rueda y preveo que todo será cuestión de que ésta siga girando como es debido.


Extracto. A las 12.01 en el muro.

3.1.13

El mejor póster de la granja

L'école des loisirs.