1.4.20

Creo en ti

Creo en ti
Sin cegarme ni ponerte exclamación
Como en el buen humor, creo en ti
Como creo que la unión hace la fuerza
Creo y soy para el mar y del mar,
Creo en ti

Creo en ti
Y tu ausencia pasa a ser mi eternidad
Tu silencio, mi paz
Tu recuerdo, mi motor
Y a pesar de todo seguiré creyendo en ti

Creo en ti
Como el águila en sus alas al volar
Como hija a madre
Como en la libertad, creo y sé
Que mi mundo cabe todo en un bolsillo
Ámalo y por siempre hazme que
Crea en ti

Creo en ti
Como el sol que cree en cada amanecer
Como en mi evolución
Como el miedo en el valor
Como el miedo a lo que está por llegar
Creo en ti, mi estrella, creo en ti

Creo en ti
Y tu ausencia pasa a ser mi eternidad
Tu silencio, mi paz
Tu recuerdo, mi motor
Y a pesar de todo seguiré creyendo en ti

Creo en ti
Y tu ausencia pasa a ser mi eternidad
Tu silencio, mi paz
Tu recuerdo, mi motor
Y a pesar de todo seguiré creyendo en ti
Tu silencio, mi paz
Tu recuerdo, mi motor
Y a pesar de todo creo y creeré en ti

25.3.20

Te regalo, Carla Morrison

Déjame a través de mi mirada
Darte todo mi esplendor

Déjame quedarme aquí
Déjame besarte ahí
Donde guardas tus secretos
Los más oscuros y los más bellos, los que impides que salgan, atándolos cuando les haces asomar

Te regalo mis piernas
Recuesta tu cabeza en ellas, para descansar, para acariciarte, para que llores, para que me las comas
Te regalo mis fuerzas
Úsalas cada vez que no las tengas durante estos momentos tan nuevos para todo el mundo

Te regalo las piezas
Que a mi alma conforman
Que nunca nada te haga falta a ti
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir

Déjame jugar contigo y deja callar a tu seriedad, a tu experiencia, a tu malestar
Déjame hacerte sonreír en medio de tanta tensión e incertidumbre
Déjame darte de mi dulzura
Pa' que sientas lo que sentí sin saber que esto que sentimos iba a nacer cuando te vi

Déjame cuidarte
Déjame abrazarte
Déjame enseñarte todo lo que tengo
Pa' hacerte muy feliz sin tu muro


Te regalo mis piernas
Recuesta tu cabeza en ellas
Te regalo mis fuerzas
Úsalas cada vez que no tengas, y déjame abrazarte las lágrimas

Te regalo las piezas
Que a mi alma conforman
Que nunca nada te haga falta a ti
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir

Te regalo mis piernas
Recuesta tu cabeza en ellas
Te regalo mis fuerzas
Úsalas cada que no tengas más ganas de seguir con tu proceso

Te regalo las piezas
Que a mi alma conforman
Que nunca nada te haga falta a ti
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir
Te voy a amar hasta que esta situación vaya a morir

21.3.20

Rima XXI y 21 de marzo, Bécquer

pero cómo decírtelo,
si poesía
...
eres
tú.


Me entero de que es hoy
Me entero, por Goi, de que es hoy.
Y me viene a la cabeza esa frase de 'poesía...eres tú'.
Este inicio que marco.

Y quiero escribir algo,
por el Día (de la poesía).
Algo que me venga. Algo que fluya como cuando me pongo a escribir.

Y entonces, busco ese origen, esa frase. Para leérmelo entero,
'con patatas'.
Y ahí,
ahí es cuando, esto,
todo,
se me para.
Y trago, trago la bola.
Y me quedo con el aire,
suspirado.
Y entonces, lo que iba a escribir, se resume

en esto:


¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

15.2.19

Sueños actuales repetidos, y repetidos, Kant

El sueño, ese arte poético involuntario ...


22.8.15

El Casarito

Si te gusta la naturaleza, bienvenido al mundo de Elías.
Disfrutarás esta experiencia con la fauna local: fabulosas y corpulentas arañas,
a las que echarás de menos al irte de casa dejando dos moscas dentro.
Hasta ahora, aprovecho para una confesión: sólo conocía dos tipos de arañas: las zancudas, y las de la BBC. Sin embargo,
he podido aprender más de ellas en El Cabalo city. Tanto fue así, que incluso pude practicar mis conocimientos de primeros auxilios: ¿cómo dar la
vuelta a los bichos?.

Entrando por la puerta de la casa-árbol (las dimensiones eran bastante reducidas), he aquí unas observaciones:
- Al abrir la puerta, entra lo más rápido posible. Ten cuidado con los escalones y la mesa, pues puedes
fastidiar el fabuloso menaje dejado por el propietario, menaje diseñado para el usufructo del arrendatario (ojo, supuestamente).
- No lleves productos de cocina (aceite, sal, vinagre,...), pues la cantidad dejada de esto, y de los productos típicos de la tierra,
es tan considerable, que no es, en absoluto, necesario llevarlos por cuenta propia.
Y si quieres comer un buen cocido, vete al restaurante (no al suyo, ya hace lo suyo de ruido): en casa no podrás hacerlo. Y de hecho,
la única cazuela tampoco da mucho de sí.

Ahora entiendo por qué en la zona se dedican al cultivo de la miel:
las abejas están en todos lados. En la ventana del baño, la puerta de entrada,...

Hasta nunca, E.
Hasta siempre, M.



En colaboración con salada.

3.5.15

Alexandre Dumas

Ciertamente ha de parecer harto presuntuoso por mi parte querer sacar tan grandes resultados de un tema tan insignificante como el que trato; pero soy de los que creen que en las cosas pequeñas está todo.
El niño es pequeño, y contiene al hombre; el cerebro es estrecho, y alberga al pensamiento; el ojo es sólo un punto, y abarca leguas.

Para todo, tiene una aplicación.

2.5.15

La Dama de las Camelias, Alexandre Dumas

Compadecemos al ciego que nunca ha visto la luz del día, al sordo que nunca ha oído los acordes de la naturaleza, al mudo que nunca ha podido expresar la voz de su alma, y, so pretexto de un falso pudor, no queremos compadecer esa ceguera del corazón, esa sordera del alma, esa mudez de la conciencia, que enloquecen a la desgraciada afligida y sin  querer la hacen incapaz de ver el bien, de oír al Señor y de hablar la lengua pura del amor y de la fe.
Cuánta razón.