20.4.15

Once minutos, Paulo Coelho

¿El soldado va a la guerra a matar al enemigo? No: va a morir por su país. ¿Le gusta a la mujer mostrarle a su marido lo contenta que está? No: quiere que él vea cuánto se dedica, cuánto sufre para verlo feliz. ¿Va el marido al trabajo pensando que llegará a su realización personal? No: está dando su sudor y sus lágrimas por el bien de la familia. Y así sucesivamente: hijos que renuncian a los sueños para alegrar a sus padres, padres que renuncian a la vida para alegrar a los hijos, dolor y sufrimiento que justifican aquello que debería proporcionar simplemente alegría: amor.


El cuidado de ti -omitamos frases sexistas.

20.11.13

El lector de Julio Verne, Almudena Grandes

El 17 de julio, madrugó la batalla.

[...]

No se puede vivir así, pero así vivíamos, y los paréntesis de tranquilidad, los meses sin redadas, sin detenciones, sin entierros, no tenían más sentido que la espera, los minutos, los días, las semanas que faltaban para que todo empezara otra vez, para que regresaran los camiones, y las patrullas, y la ruleta rusa de las visitas inesperadas, unos nudillos tocando de noche en la puerta de al lado, quizás en la propia, y nos llevamos a su marido a declarar, señora, pero no se preocupe que se lo devolvemos enseguida, y ya te puedes ir, pero echa por ahí delante, que te veamos bien, y los tiros de madrugada, porque su marido intentó escapar, señora, salió corriendo y no nos dejó otra salida que disparar sobre él, siempre las mismas palabra, los mismos verbos, los mismos adjetivos, la repugnante sintaxis burocrática del terror, el comedido vocabulario de los falsos pésames, la cortesía templada de los asesinos y las ropas teñidas de oscuro que retornarían sin falta a los balcones antes o después, mientras durara aquella guerra que nunca se iba a acabar porque nadie pensaba todavía en rendirse, por más que don Eusebio se empeñara en contar en voz alta los años de paz en algunas fechas señaladas.


Engancha-ojos de verano, otra etapa, y paro.

9.7.13

Trazos de dibujo

Entre esos trazos que se enmarañan, se superponen, se duplican, se cruzan y se solapan, escogeré el mejor, el que me parezca más ágil y más expresivo a la vez, más claro, más sencillo, el que exprese el máximo movimiento. Esta forma de proceder calcando también me...

En esta fase es cuando utilizo toda mi energía. Dibujo con furia, con rabia, borro, tacho, echo pestes, me enmiendo, me ensaño, maldigo, esbozo otra postura. Incluso a veces sucede que de tanto empeñarme en una postura agujereo el papel, por lo absorto que estoy tratando de conferir a la expresión o al movimiento la máxima intensidad.


Entre imágenes ajenas.
Hergé.

20.5.13

El mito de la duda diaria, ONMADRID

La globalización trae cosas de fuera que no siempre se ajustan a nuestras particularidades locales.
La ducha, por ejemplo. Secar el Manzanares a base de dudas para no oler a español es una pérdida inútil de recursos naturales y, además, atrofia el olfato, que a veces vale más que mil palabras.
Mauricio Bralsh es el impulsor de la plataforma Sobaco Natural.
[...]
"El sobaco global es un no-lugar anatómico", añade.


Lo que no se publique, se pudre.
Digo.

2.4.13

Vacío34, y abril

Una batería, un bajo y un saxo.
La cosa es así: agarrarse a cualquier COSA que se presente dispuesta a ser percibida, a ser sentida, asida, practicada y revolucionada.

[...]

Exceso de impresión e impresos sobre lo que intervenimos: ya estamos dentro. Ahora: confabulamos. Conspiramos, subvertimos, maquinamos (nos encanta la máquina), tramamos, intrigamos, nos conchabamos y nos insurreccionamos

y reventamos.

[...]

That's the point. Y llegar a este punto para darle la vuelta a todo. Hace falta valor para querer caer en la trampa. Arrojo viene de arrojar; tirar algo, arrojarse, tirarse todo entero. El miedo no existe. Emociones explicadas por otros afectos. El miedo se lo inventó alguien para que tengas a qué temer. Maravíllate, pero no te ilusiones. Párate, pero no para temer.

[...]

Precisamos del vacío para entregar el relleno.
Porque aquí nos mezclamos, nos rozamos y nos desgastamos.

Porque si no es para usarte, entre tú y los demás, no sabemos para qué te quieres.

Vacío34, y marzo

Para vivir sin molestia. Para oír el hel
icóptero en tu c
iudad y pensar que la cosa no va cont
igo. Pues en Ramala t
iran p
iedras cuando suena. Y no son pobrec
itos.

Ni aunque el estruendo interrumpa el discurso.

1.4.13

ABC, Bebe

Desordenando mi vida encuentro el orden que no tenía y camino campo a través..


1 de abril y la técnica.